La misma escena se repite de norte a sur del país. En Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa, Córdoba y en cada provincia, ciudad y localidad, las ollas populares se multiplican para contener el avance de la pobreza y la malnutrición.
La desnutrición infantil crece de manera alarmante y miles de argentinos sobreviven gracias a un plato de arroz, fideos o polenta, en una emergencia social que ya no puede ocultarse.
El gobierno de turno hace oídos sordos , y cada vez hay mas personas en las calles pidiendo un plato de comida , falta el empleo y despidos masivos en la realidad que viven millones de Argentinos .
DEJANOS TU COMENTARIO
