El insólito episodio ocurrió el sábado y generó indignación entre trabajadores ferroviarios y vecinos. La conductora dejó su vehículo en un lugar que impedía el paso de la formación y se ausentó durante varios minutos. Cuando regresó, sostuvo que no estaba mal estacionado porque había dejado las balizas encendidas.
Un insólito episodio ocurrido el sábado en Escobar generó indignación entre trabajadores ferroviarios y vecinos de la zona. Una conductora dejó su automóvil estacionado de manera tal que impedía el paso de una formación ferroviaria y se alejó del lugar durante varios minutos.
La situación obligó a esperar hasta que la mujer regresara para poder restablecer la circulación. Según relataron testigos, la conductora finalmente apareció con una bolsa de comida y se retiró del lugar como si nada hubiera ocurrido.
Lo llamativo llegó cuando fue cuestionada por haber dejado el vehículo obstaculizando el paso. La mujer habría respondido que no estaba mal estacionado porque tenía las balizas encendidas, una justificación que provocó todavía más malestar entre quienes presenciaron la escena.
La presencia del vehículo generó preocupación especialmente entre el personal ferroviario, debido al riesgo que implica cualquier obstáculo en la zona de circulación de las formaciones.
El episodio también volvió a poner bajo la lupa los controles de tránsito en el distrito. Algunos vecinos expresaron su enojo porque, según señalaron, no había ningún agente municipal de tránsito en el lugar durante el incidente.
La situación se produjo en un contexto en el que el Municipio de Escobar viene implementando modificaciones en el sistema de circulación y estacionamiento. Desde junio y julio rigen nuevas disposiciones en distintas localidades del partido, con el objetivo declarado de mejorar la seguridad vial y reducir puntos de conflicto.
Entre las nuevas medidas adoptadas por el municipio se encuentra, además, la eliminación del estacionamiento a 45 grados en todo el partido, salvo en sectores que cuentan con dársenas específicamente diseñadas para ese fin.
El municipio cuenta con una Agencia Municipal de Transporte, Tránsito y Seguridad Vial y con un sistema de estacionamiento medido que permite a los inspectores controlar las infracciones.
Más allá de la discusión sobre los controles, el episodio dejó una imagen difícil de explicar: un auto bloqueando el paso de un tren y una conductora que, después de ausentarse durante varios minutos, regresó con su comida y consideró que las balizas eran suficiente argumento para justificar dónde había dejado estacionado el vehículo.
