Con la premisa fundamental de no quedarse únicamente en la resistencia, sino de proponer y construir una alternativa concreta para la Argentina que viene, se lanzó formalmente el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en el partido de Merlo. El espacio, referenciado en la figura del gobernador Axel Kicillof, inauguró su armado local asumiendo el desafío de componer las «nuevas canciones» del campo popular de abajo hacia arriba, con el objetivo de vertebrar un proyecto político, productivo y soberano de cara al 2027.
Esta apuesta por el protagonismo territorial quedó plasmada en la demostración de unidad que congregó a un amplio arco de fuerzas sociales, sindicales y políticas, quienes tomaron la centralidad de la jornada. La conformación de este nuevo núcleo político en la primera sección electoral está impulsada por referentes políticos locales como Sebastián Codini, Agustín Chenna, Florencia Lizarazu y Rosendo Martínez.
El tejido organizativo del MDF en Merlo logró articular a movimientos de base fundamentales para el conurbano, contando con la participación activa del Movimiento Evita, Libres del Sur, el Frente Grande y las agrupaciones Viento Sur, Martín Fierro y Lealtad. A su vez, la defensa del trabajo y la educación pública le otorgó un fuerte músculo gremial al lanzamiento, que tuvo a Suteba y al Movimiento Mayo trabajando a la par de la CGT, representada a través de los gremios de Gráficos y Atilrra.
Para este amplio frente de dirigentes y militantes, la respuesta frente a las políticas de ajuste de Javier Milei no puede ser la resignación. Durante el encuentro, se debatió sobre la urgencia de abandonar las recetas de desregulación extrema que golpean de lleno a los barrios y comercios de Merlo, y avanzar hacia una estrategia argentina y federal. Frente a la «fase maníaca» de un gobierno nacional que celebra un supuesto milagro económico desconectado de la realidad cotidiana, el MDF local contrapuso la necesidad de recuperar el Estado como planificador del desarrollo.
El lanzamiento en Merlo marca un paso firme en la expansión del espacio kicillofista, dejando en claro su mensaje principal: en un mundo que vuelve a proteger su industria y sus fuentes de empleo, Argentina necesita recuperar su capacidad de decidir su propio desarrollo. El objetivo ya no es solo ponerle freno a la exclusión actual, sino garantizar el derecho al futuro mediante la industrialización, salarios dignos y un Estado presente.




